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La medicina tradicional China surgió en ese mismo país y ha perdurado en la historia sufriendo pequeñas evoluciones hasta nuestros días. El siglo XXI ha sido un buen comienzo de siglo para este tipo de medicina ya que muchos ciudadanos occidentales buscan estudiar este tipo de medicina que se caracteriza por no ser nada invasiva y preventiva. Tiene sus pilares en la teoría del Ying y el Yang y en la teoría de los cinco elementos. Además basan sus prácticas en el bienestar de la energía vital de la persona que recibe el nombre de “Qi” consiguiendo regular esa energía.

La gran diferencia de la medicina China tradicional con la medicina a la que estamos acostumbrados los occidentales es que esta última están pensada para curar enfermedades mientras que la China se basa en la prevención de ellas.

Algunas de sus técnicas más conocidas

Se conoce comúnmente a este tipo de medicina por la utilización de agujas para prevenir y curar enfermedades. Esta técnica se conoce como “acupuntura” y está reconocida por la Organización Mundial de la Salud ya que se demostró su eficiencia en el tratamiento de los pacientes con un riesgo mínimo.

Pero no todo son agujas en la Medicina Tradicional China sino que al basarse en la prevención de las enfermedades introducen las buenas prácticas alimentarias, lo que reducen en una gran proporción la probabilidad de enfermar. Otras prácticas muy utilizadas son el masaje terapéutico “Tui Na” y la práctica de ejercicios “Chi Kung” de la que se asegura que viene la fuente de la juventud. También se utilizan ventosas, fitoterapia y muxibustión.

Cómo podemos estudiar medicina tradicional china

Hasta hace unos años, para poder estudiar medicina tradicional china, tenía que viajar a China, pero en la actualidad está tan extendida que han aparecido muchas clínicas y centros de formación que imparten la enseñanza en nuestro propio país gracias a expertos en la materia como la Doctora Li Ping de la escuela mtc que ofrece enseñanzas y colaborar con las universidades de medicina tradicional china de Shangay y Nanjing.

En España todas las personas pueden acceder a este tipo de cursos sin necesidad de haber cursado una carrera relacionada con la salud como medicina, fisioterapia o enfermería ya que este tipo de enseñanza es complementaria a la medicina tradicional en nuestro país.