Hacer ejercicio y evitar lesiones es muy beneficioso para todas las personas, sin embargo existe la posibilidad de que te lesiones mientras estás ejercitándote, lo cual puede ocurrir accidentalmente, por ejercitarte de manera incorrecta o utilizar ropa y equipo no aptos para el ejercicio que estás llevando a cabo.

Asimismo también te puedes lastimar porque tu cuerpo no está adaptado a la actividad física y lo esfuerza más de lo que puedas, por no calentar o hacer estiramiento de los músculos antes de la actividad física, entre otros.

Una gran cantidad de personas no tiene conocimiento respecto a evitar lesiones y la importancia que tiene la preparación del cuerpo para iniciar una actividad física. Hacer calentamiento y estirarse es fundamental para poder llevar a cabo una rutina de ejercicio correctamente.

Asimismo, es imprescindible que sepas evitar lesiones, cómo entrenar y además que te realices un chequeo médico antes de empezar a ejercitarte. Hoy en día son muchas las personas que comienzan a ejercitarse sin tener experiencia previa y sin siquiera pedir ayuda a algún profesional, lo cual conlleva a que no ejecuten bien los ejercicios y corran el riesgo de lesionarse.

 Consejos para evitar lesiones al ejercitarte

Según estudios realizados, las edades entre las cuales las personas suelen lesionarse más son entre los 18 y 26 años, debido a que prefieren entre por cuenta propia y le exigen a su cuerpo más de lo que puede dar para así conseguir los resultados en un tiempo de lapso menor.

Las lesiones en los músculos son las más usuales, ya que las personas tienden a esforzarse más de lo debido, no se calientan o simplemente no tienen experiencia.

Las lesiones más comunes al ejercitarse

Las personas hoy en día tienden a tener tan poco tiempo libre disponible que ni siquiera se dedican a prestarle un poco de atención al estado en el cual se encuentra su cuerpo. Cuando se trata de ejercitarse, las lesiones que más suelen ocurrir son las de los músculos y en ocasiones los daños que ocurren pueden llegar a ser irreversibles. Entre las lesiones más frecuentes podemos encontrar:

  • Distensión muscular: Consta de que un músculo se estira más de lo debido pero sin llegar a romperse. Por lo general cuando esto sucede la zona del cuerpo afectada se inflama y presenta dolores, lo cual suelen llamar las personas como ‘tirón’. Es de gran importancia que tengas los cuidados necesarios y no esfuerces más el músculos ya que de lo contrario solo conseguirás que el dolor se incremente y que por consiguiente ocurra un desgarre muscular.
  • Desgarre muscular: El desgarre muscular se basa en que un músculo se rompe de manera parcial o hasta completa, este tipo de lesión es de mucha gravedad pudiendo inclusive hasta generar sangrado en el interior del cuerpo y por consiguiente se producen hematomas o moretones en el área del desgarre. Dependiendo de lo grave que haya sido esta lesión, se precisará de un tratamiento distinto, tal como se indica a continuación:
    • Lesión de primer grado: Lo ideal es que estés de reposo, colocándote hielo y elevando la zona afectada. A medida que el músculo se recupere, puedes hacer ejercicio que no requieran de mucho esfuerzo muscular, tales como lo estiramientos.
    • Lesión de segundo grado: Es una lección que se caracteriza por ser mesurada, la recuperación suele ser gradual y sin dolores significativos. Cuando notes mejoras puedes hacer ejercicios isométricos, ya que estos hacen que los músculos se tensen y se conserven en esa posición por un tiempo determinado.
    • Lesión de tercer grado: Es una lesión muy grave, ya que en esta se pierde completamente la función del músculo. Para tratar este desgarre lo recomendable es realizarse terapia de electroestimulación ya que funciona como analgésico para los músculos.
  • Contractura muscular: Sucede cuando ocurre una contracción que supera los límites del músculo. Por ende, el músculo se carga más de lo que puede y se debilita, y por ende se encontrará constantemente tensionado. Esto no es una lesión muy grave, pero como se presentan dolores al tenerla no permite que se realicen de la manera adecuada determinados movimientos. Para tratarle se sugiere que no se realice demasiada actividad física, se tomen medicamentos antiinflamatorios y aplicar calor en la zona lesionada.

Beneficios de evitar lesiones

No esfuerces a un músculo lesionado

Lo recomendable es que cuando presentes un dolor que sea continúo y el mismo siga presente luego de dos sesiones de entrenamiento, acude a un médico para que determine realmente qué es lo que tienes y si puedes entrenar así, y en caso de poder hacerlo que te dé las medidas que debes tomar; o el caso contrario que no puedas ejercitarte y debas tener reposo.

Pero jamás continúes ejercitándote mientras sientes molestias, puede que sientas que si dejas de ejercitarte estarás perdiendo todo lo que te has esforzado hasta ahora, disminuirán tus músculos, tu fuerza, y demás habilidades. Por este motivo muchas personas se esfuerzan aun teniendo una lesión, y así los resultados que conseguirán son peores y estarás perdiendo mucho más que si hubieses guardado reposo por un tiempo.

Consejos para evitar lesiones al ejercitarse

  • Haz calentamiento previo: Antes de ejercitarte es sumamente importante que calientes, porque así tus músculos se acondicionan aumentando su temperatura y haciéndose más flexibles, lo que te disminuirá el riesgo de sufrir una lesión.
  • Haz estiramientos: Así como es igual de importante calentar antes de hacer ejercicio, también es crucial que te estires luego de ejercitarte porque así relajas tus músculos luego de que se hayan esforzado tanto.
  • Personaliza tu rutina de ejercicio: Es importante para evitar lesiones que la rutina de ejercicio que realices esté adaptada a ti, basándote en tu edad, condición físico, tu peso y en qué es lo que buscas conseguir con esto. Además ten en cuenta también si has tenido lesiones previamente.
  • Toma suficiente líquido: Es fundamental que te hidrates cuando te ejercitas, por lo que se recomienda que siempre lleves contigo un poco de agua y regularmente la tomes, ya que aunque no tengas sed es imprescindible que lo hagas para evitar lesiones y que te deshidrates.
  • Aumenta la dificultad gradualmente: El hecho de iniciar con ejercicios muy intensos y que duren demasiado tiempo es fatal para tu cuerpo, lo ideal es que poco a poco vayas progresando e incrementando la dificultad del ejercicio, teniendo también tiempo suficiente para recuperarte y así tu cuerpo se pueda adaptar sin ningún problema.

Calentamiento para evitar lesiones

  • No te entrenes más de lo necesario: Hacer demasiado ejercicio no te asegura que conseguirás los resultados en un lapso de tiempo menor, además cuando te ejercitas tus músculos necesitan tener un tiempo para reposar, y si no lo tienen solo lograrás sentir dolor y aumentar la posibilidad de lesionarte, sin lograr ningún resultado positivo.
  • Establece un límite: No todas las personas son iguales, por lo cual tú tienes tu propio ritmo. Por ende, debes tener conocimiento sobre tus falencias, hasta dónde puedes llegar y saber cuándo parar. Nunca debes tratar de imitar a otras personas porque sus capacidades son distintas a las tuyas y lo único que conseguirás es sufrir una lesión.
  • Préstale atención a tu cuerpo: A veces tu cuerpo suele darte señales de que algo no va bien, tal como un dolor o alguna molestia, en este caso lo recomendable es que asistas a donde un médico para que te indique si es una lesión o estuviste cerca de tener una.

 

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar