Los centros de día son, como su propio nombre indica, residencias en las que los usuarios no pernoctan y sólo pasan allí el día. Estos centros muchas veces son los mismos que para los usuarios de larga estancia o usuarios de residencias que es como comúnmente lo conocemos. Esto quiere decir que el mismo centro sirve para albergar usuarios del centro de día y usuarios de larga estancia con los mismos derechos y deberes, con la única peculiaridad de que los usuarios del centro de día vuelven a sus casas a dormir por la noche.

Muchas familias no quieren que sus familiares pasen el resto de su vida en una residencia, peor por circunstancias de la vida, y sobre, todo, por culpa del trabajo, se hace muy difícil el cuidado de los más mayores, sobre todo si estos ya requieren atenciones especiales y son dependientes de otra persona. Es aquí dónde surgen este tipo de centros que ayudan a las familias en el cuidado de sus seres mayores mientras ellos pueden seguir con sus obligaciones rutinarias obligatorias para seguir con su vida.

Son cada vez más los centros de día que abren sus puertas o incluso las residencias de ancianos que ofrecen la posibilidad de que sus usuarios no pernocten en la residencia como es el caso de Grupo Casaverde  que ofrece servicios a las personas desde 1990.

Los centros de día son también muy beneficiosos para los usuarios (personas de la tercera edad) que realizan en ellos actividades que en su vida normal no realizarían. También se relacionan y comparten su tiempo con otras personas de su edad y condición. Tanto en los centros de día como en las residencias realizan actividades que estimulan los sentidos de los usuarios y además cuentan con personal médico sanitario como enfermeras y fisioterapeutas que están al servicio de los más mayores y les ayudan en su día a día, manteniendo, e incluso mejorando su condición física.