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Si has llegado hasta aquí, seguramente te hayas hecho la siguiente pregunta: ¿Qué es una escara? Por definición, una escara es una herida en la piel que se produce por la muerte de las células de la zona afectada. Las escaras se producen en zonas blandas que están sometidas a presión durante un largo periodo de tiempo y roces continuados.

Cabe destacar que una escara o también llamada úlcera de presión no es una úlcera común como mucha gente cree. Si quieres leer acerca de las úlceras, puedes ver esta entrada.

¿Quién suele padecerlas?

Las escaras aparecen principalmente en personas mayores con problemas de movimiento. Al estar colocados durante muchas horas seguidas en una misma posición. El roce de sábanas, cojines, almohadones o cualquier otro tejido no natural durante un largo periodo de tiempo hace que la probabilidad de la aparición de éstas sea más alto.

Las probabilidades aumentan incluso más si la zona está húmeda por cualquier motivo, lo que ablanda la piel. La poca hidratación de la piel de las personas mayores hace que el riesgo de padecerlas aumente. El último riesgo del que vamos a hablaros es de una escasa o poca cuidada higiene del cuerpo.

Hemos hablado de los ancioados, pero otro grupo grande de riesgo son las personas paralíticas e incluso las parapléjicas.

¿Cómo podemos prevenir las escaras?

Normalmente se producen con personas encamadas. La utilización de colchones y cojines antiescaras reduce drásticamente la probabilidad de aparición de las mismas.

Otros motivos para prevenirlas es mover continuamente cambiando de posición la mayor parte del cuerpo que se pueda a personas sin apenas movilidad. La higiene y la hidratación de la persona ayudará a que no salgan escaras en la piel.

El uso de vendajes o apósitos fijos que eviten la fricción de la piel hará que se puedan prevenir.