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Hoy en día, la infertilidad en las parejas supone un gran problema para los mismos. Por eso se suele acudir a los llamados “médicos de la fertilidad” que no son más que ginecólogos que trabajan en clínicas de fertilidad y ayudan a las parejas a descubrir cual es el problema que hace que no puedan concebir y les recomiendan de entre los tratamientos de fertilidad que existen. Existen cada vez más cínicas de fertilidad como la Clínica de Fertilidad Ciudad de México o la Clínica de Fertilidad Querétaro.

Fármacos para la fertilidad: Cuando el problema es de ovulación de la mujer, existen unos fármacos que ayudan a regular su ciclo, lo que facilita la concepción de un feto.

Inseminación artificial: Cuando el problema viene de unos “espermatozoides vagos” del hombre, esta es la opción más sencilla ya que se recoge una muestra de semen y se introduce directamente en el útero de la mujer aumentando la probabilidad de concepción al facilitar al esperma su largo recorrido hasta el óvulo de la mujer.

Al ser el tratamiento invasivo (no podemos contar el tratamiento por fármacos) más sencillos, también es el más económico de todos.

Fecundación in vitro: También llamado concepción en laboratorio. Consiste en la extracción del óvulo de la mujer previo tratamiento hormonal que permita su extracción con garantías. También se extrae una muestra del semen masculino y se seleccionan los mejores espermatozoides. A continuación en el laboratorio y con la ayuda de un microscopi se coloca el esperma seleccionado con los mejores ejemplares y el óvulo y se deja que la naturaleza haga el resto. Si el óvulo llega a ser fecundado, se vuelve a introducir en el útero de la mujer.

Es la técnica más avanzadas y que tiene una alta probabilidad de éxito, pero también es de las más costosas

Existen otros tratamientos que derivan de la fecundación in vitro como es la “Fecundación in vitro por ICSI” en que  se selecciona un espermatozoide y se fecunda directamente el óvulo para posteriormente ser trasplantado directamente en el útero.

Coito Programado: Es la técnica más simple. Prácticamente se establece un tratamiento para provocar una estimulación de la ovulación y mediante controles ecográficos periódicos se podrá programar el momento adecuado para tener relaciones sexuales.

El proceso es muy sencillo, básicamente se realiza la sincronización de las relaciones sexuales de acuerdo a el periodo de ovulación, que dura entre dos y tres días. El varón debe tener una buena calidad seminal lo que significa tener más de cinco millones de espermatozoides móviles fecundantes y en el caso de la mujer al menos una de las trompas de Falopio permeable, es decir, sin obstrucción.

Vitrificación de Óvulos: La vitrificación es una de las técnicas más actuales con la finalidad de preservar óvulos. Básicamente es una técnica de congelación donde los óvulos se enfrían alrededor de 600 veces más rápido que en la congelación convencional, como esta velocidad de enfriamiento es tan elevada, el agua líquida del interior de la célula en lugar de transformarse en hielo pasa directamente a un estado vítreo.

Podríamos decir que la finalidad de la vitrificación de ovocitos es la de lograr la preservación de la fertilidad, lo cual brinda la oportunidad de posponer la capacidad reproductiva de una mujer el tiempo que ella decida, con el beneficio de tener las mismas posibilidades que en el momento en que se vitrifican los ovocitos. Prácticamente con ayuda de esta técnica las mujeres pueden alcanzar la madurez sin experimentar una disminución significativa en la capacidad para concebir en un futuro. La gran ventaja que presenta esta técnica frente a la clásica congelación lenta es que, gracias a la alta velocidad de enfriamiento con la que trabaja, se evita la formación de cristales en el interior de la célula.

Los tratamientos para la reproducción asistida rinden mejores resultados gracias a los avaneces de la medicina, pero para aumentar las posibilidades de éxito, es indispensable acudir con especialistas que te ofrezcan la asesoría adecuada.