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La musicoterapia es la terapia de la música moderna que se compone de varios modelos y métodos en los que la música y todos sus elementos como son el sonido, el ritmo y la melodía se utilizan en el trabajo terapéutico. La musicoterapia, también llamada música psicoterapéutica o terapia musical es un área de trabajo tradicional.

Los principios básicos de la musicoterapia van de la mano de los de la psicoterapia. Sin embargo, en la terapia de la música se hace hincapié en la experiencia musical como una herramienta de auto-expresión la interacción.

Diversas teorías psicológicas afectan al trabajo de los terapeutas musicales, siendo el enfoque psicodinámico probablemente la más común.

Los musicoterapeutas son los terapeutas especializados y certificados en terapias musicales, capaces de dar soluciones a los pacientes y conseguir las mejoras que supone la terapia musical como facilitar el aprendizaje, mejorar la comunicación y en definitiva ayudar a las necesidades físicas, psíquicas, sociales y cognitivas. La musicoterapia también ayuda a activar a las personas mejorando su salud, el funcionamiento general del cuerpo y su bienestar.

Uno de los usos más importantes es utilizar la terapia musical para los trastornos neurológicos y de desarrollo. Es espectro en este tipo de trastornos es muy grande, y por eso la musicoterapia ayuda en este tipo de problemas. Esto es debido a que se utilizan medios de trabajo libres y espontáneos. Esta terapia es muy utilizada también para la teoría del comportamiento o las teorías de aprendizaje.

A menudo no es sólo la música como terapia musical, sino la relación entre el paciente y el musicoterapeuta, lo que realmente hace el trabajo de la terapia. La música puede ser terapéutica, pero los musicoterapeutas tienen técnicas específicas a su disposición que se pueden utilizar para acceder a experiencias musicales del paciente de forma terapéutica.

¿Por qué la musicoterapia es una herramienta terapéutica?

Junto con el rápido desarrollo de las técnicas de imágenes cerebrales, los investigadores han sido capaces de arrojar luz a las cualidades específicas de la música como un estímulo que activa el cerebro. La música siempre ha tenido una estrecha conexión con las emociones.

Por otro lado, los investigadores han descubierto que los oyentes de música utilizan esta para la regulación emocional. Casi todos los trastornos psiquiátricos son emocionales o causan trastornos de este tipo. Por eso no es de extrañar que la música funciona realmente bien como un potente agente terapéutico con la terapia musical. Emociones, imágenes, asociaciones y recuerdos evocados por la música ofrecen una visión valiosa a uno de los procesos mentales llegando así a las experiencias y cualidades que son difíciles de tratar, o alcanzar verbalmente.

Este tipo de terapias se usa frecuentemente también cuando la expresión verbal no es posible, como puede ser el caso de los bebés recién nacidos o personas con trastornos graves del desarrollo, niños autistas, ancianos con demencia o enfermos de psicosis aguda.

Además de todas las cualidades relacionadas con la mente que hemos comentado, la música se utiliza como un juego. Ayuda a estar activo tanto físicamente como mentalmente. Además ayuda en la coordinación corporal por lo que es muy utilizada en pacientes  con discapacidad motora.

La terapia musical como estimulador

Cuando se utilizan técnicas receptivas, la regla de oro que la música preferida por el paciente por lo general funciona mejor. Los médicos y musicoterapeutas saben que una pieza de música que se escuchaba durante la infancia puede evocar recuerdos o sentimientos muy fuertes, lo que ayuda a recordar para curar momentos o situaciones específicas.

¿Qué tipo de música utilizan los musicoterapeutas?

Depende del trastorno que se quiera utilizar y del paciente. Se suele utilizar música con un significado específico para el paciente. La misma pieza musical puede significar muchas cosas diferentes para muchas personas diferentes, y por lo tanto, cualquier música que se utiliza con fines terapéuticos debe expresar una relación particular entre el paciente y la música.

Para algunos musicoterapeutas, la música clásica puede ser una elección correcta, mientras que otros prefieren clásicos como los Beatles, y así sucesivamente. Los musicoterapeutas suelen estar interesados en las experiencias (imágenes, recuerdos, etc.) que el paciente asocia con la música. La tendencia es la de encontrar la música que más emociones personales toque en el paciente.